75 años en movimiento: El legado de la familia AGUILAR
Todo gran viaje tiene un comienzo, y el nuestro no empezó con camiones satelitales ni sistemas logísticos complejos. Empezó con un hombre, un caballo y una promesa de cumplimiento.
1ª Generación: El valor de la palabra (1950)
Nuestra historia empieza mucho antes de los camiones con seguimiento satelital. Arranca en 1950, en una Entre Ríos donde el asfalto era un lujo y la palabra «logística» ni siquiera existía.
Antonio Héctor Aguilar («Gringo»), nuestro fundador, entendió que el transporte es, ante todo, servicio. Con un carro a caballo y una voluntad inquebrantable, hacía el tramo Crespo-Paraná cuando los caminos eran huellas de tierra que se borraban con la lluvia. Su misión era conectar: buscaba mercadería que llegaba en el tren y traía piedra de los arroyos para la construcción.
El crecimiento fue rápido y audaz: en 1956, Antonio marcó un hito que mantenemos hasta hoy: la apertura de nuestro propio depósito en Capital Federal. Fue la semilla de lo que hoy es nuestra red logística, uniendo el interior con el puerto de Buenos Aires desde hace más de seis décadas. Esos primeros kilómetros a puro pulmón marcaron nuestro ADN: el esfuerzo no se negocia.




2ª Generación: La potencia del motor y la expansión
Con la llegada de Carlos Alberto Aguilar («Cachi»), la empresa dio el salto definitivo del carro al camión. Fue el protagonista de la gran transición tecnológica de la época: el fin de la tracción a sangre y el inicio de la era Diesel.
Bajo su mirada, los míticos Mercedes Benz 6600 y los Bedford empezaron a surcar las rutas argentinas. Carlos profesionalizó el oficio, transformando el «flete» en un servicio de transporte de carga pesada y exportación, consolidando la ruta a Buenos Aires que su padre había iniciado. En una época sin celulares ni GPS, su gestión se basó en el conocimiento milimétrico de la ruta y en una confianza ciega con sus choferes, sentando las bases de la seriedad operativa que nos distingue.


3ª Generación: Profesionalización y visión nacional
Hoy, la conducción está en manos de Fabián Alberto Aguilar y Carlos Antonio Aguilar. Como socios gerentes, asumieron el desafío de transformar la estructura familiar en una sociedad consolidada y moderna, capaz de competir en un mercado globalizado.
Ellos fueron los responsables de expandir las fronteras: Transporte Aguilar dejó de ser una ruta fija para cubrir cargas completas en todo el territorio nacional, uniendo Entre Ríos, Santa Fe y Buenos Aires con el resto del país. Implementaron los primeros sistemas de seguimiento satelital y mantienen una política de renovación constante de flota, priorizando la seguridad y la capacitación. Su mayor logro es haber escalado la empresa sin perder la cercanía del trato directo; esa esencia de «dueños presentes» que garantiza que cada carga se cuide como si fuera la primera.




4ª Generación: La evolución digital y el futuro
En la actualidad, la cuarta generación representada por Matías Fabián Aguilar trabaja codo a codo con la gerencia, aportando una visión tecnológica necesaria para los tiempos que corren. Su enfoque está puesto en la eficiencia operativa: la convicción de que la logística moderna se corre tanto en la ruta como en los datos.
Matías ha sido el motor detrás de la transformación digital de la empresa. Como cofundador de Selentor, desarrolló e implementó un sistema de gestión integral adaptado específicamente a las necesidades de la operación real. Esta herramienta, sumada a la automatización de procesos y nuevas tecnologías de comunicación, permite que hoy Transporte Aguilar tome decisiones basadas en información en tiempo real. Es el equilibrio justo: el respeto absoluto por la trayectoria de sus antecesores, potenciado por la tecnología para seguir cumpliendo la promesa de Antonio: llegar siempre.





Transporte Aguilar: 75 años de ruta y 4 generaciones de compromiso. Unimos el país con la confianza de nuestra historia y la eficiencia de la tecnología moderna. Cuidamos tu carga como si fuera la nuestra.